Hace ya algún tiempo, por el año 2003 mas o menos, descubrimos la litografía de manos de Luis Cabrera, profesor de la Casa de la Moneda. El caso es que nos pareció una técnica con muchas posibilidades, mucho menos agresiva que las técnicas calcografícas. Evidentemente la litografía sobre piedra, la autentica litografía, supone un equipamiento (prensa litográfica y piedras) que complica la vida a quien no tenga medios y sitio.

El paso siguiente fue el realizar litografías sobre aluminio o algrafías. Para nosotros fue un descubrimiento genial, pues, al disponer de nuestro tórculo, podíamos hacer todas las litografías que quisiéramos en nuestra propia casa sin demasiada inversión.

En las líneas siguientes, explicamos una de las formas de realizar tanto las litografias sobre piedra como las litografías sobre aluminio. Estos textos están basados en las clases impartidas por Luis Cabrera. Por supuesto no es la única, pues, como se dice, cada maestrillo tiene su librillo. Esperamos que las explicaciones sean útiles a quien las lea.

Apuntes sobre litografía sobre piedra en PDF para descargar

Litografía sobre piedra

Una vez terminado el dibujo sobre la piedra empleando los lápices litográficos y la tinta litográfica, se le aplica talco suavemente con un algodón.

Después se aplica resina pulverizada con el mismo algodón.

Si no se va a realizar la preparación química sobre la piedra en ese momento, se aplica una capa fina de goma arábiga y se deja reposar la piedra hasta que se vaya a realizar la preparación y posterior impresión.

Si, por el contrario, vamos a preparar la piedra, se aplica a esta una capa de preparación suave. Esta preparación consiste en una mezcla de goma arábiga y una pequeña parte de ácido nítrico. Para comprobar que la preparación no es muy fuerte, se aplica un poco en una esquina de la piedra que no tenga dibujo. La piedra empezara a burbujear muy levemente bajo el efecto del ácido nítrico. En caso de que el burbujeo sea fuerte y rápido, se añadirá más goma arábiga a la preparación hasta dar con la proporción deseada. Cuando hayamos encontrado la proporción adecuada, se extiende el preparado por toda la piedra.

Esta preparación se retirara con una bayeta después de no más de tres o cuatro minutos.

Una vez retirada la preparación, se procede a “estirar goma arábiga”. Este proceso consiste en aplicar una fina capa de goma, sin ningún tipo de producto, sobre la piedra. Para ello aplicamos una pequeña cantidad de goma a mano y la repartimos uniformemente por toda la superficie. El exceso de goma se retira con una bayeta ligeramente húmeda. La piedra tiene que quedar sin brillos. El motivo de este paso en dejar en la piedra una finísima capa de goma que solo cubra las zonas en blanco del dibujo.

Se limpia el dibujo con aguarrás abundante para quitar todos los materiales que hemos empleado para dibujar (lápices, tinta, barras, ...) dejando solamente la grasa que han depositado dichos materiales en el dibujo. En este momento, el dibujo parece desaparecer de la piedra. A este proceso se le llama “levantar el dibujo”. Posteriormente se seca la piedra de todos los restos del aguarrás.

Se lava la piedra con agua abundante.

Se entinta adecuadamente. (Como dice mi compañero y amigo Carlos).

En este momento, estamos en condiciones de corregir las partes del dibujo que deseemos. En caso de que solo queramos eliminar partes del dibujo, se procede a ello sin más. En el caso de añadir nuevos elementos al dibujo, habrá que sensibilizar la piedra con alumbre potásico o ácido acético. Para ello se aplica una leve capa y se frotará suavemente durante un par de minutos, y posteriormente se lava la piedra. Si se sensibiliza la piedra, hay que empezar desde el primer paso.

Una vez hechas las posibles correcciones se aplica resina y luego talco (a la inversa que en los primeros pasos)

En este momento se aplica una preparación fuerte de goma arábiga y ácido nítrico, pero con una proporción mayor de nítrico que la primera vez (cuarto paso).

La preparación se retirara después de cuatro minutos aproximadamente.

En este paso, estiramos goma y levantamos el dibujo con aguarrás, limpiando bien la piedra de los restos del mismo.

Si no vamos a estampar, podemos guardar la piedra tal y como está. Nunca hay que quitar la goma estirada de encima de la piedra.

Si se va a estampar, se lava la piedra con agua aplicándola con una esponja y se entinta, manteniendo siempre la piedra húmeda. Nunca se aplicara tinta sobre la piedra seca. En caso de que hubiéramos guardado la piedra en el paso 15º, restituimos la grasa que se ha perdido por evaporación mediante una aplicación de tinta de estampar ligeramente disuelta con aguarrás. Se lava la piedra con agua y se procede a entintar y estampar.

Apuntes sobre litografía sobre aluminio en PDF para descargar

Litografía sobre aluminio

Antes de dibujar, y para limpiar y sensibilizar la plancha en el caso de que fuera necesario, se aplica una capa de ácido acético disuelto en agua (1+17) durante un par de minutos, y se lava abundantemente con agua.

Para dibujar se emplean los lápices litográficos y la tinta litográfica, como en la piedra. También pueden emplearse otros materiales como los rotuladores de tinta indeleble.

Una vez dibujado el motivo, se limpia con talco y se aplica la solución para aluminio durante 2 minutos. Dicha solución esta formada por goma arábiga y unas gotas de ácido fosfórico mezclados hasta conseguir un ph de tres, medido con papeles para ph o cualquier aparato electrónico que esté a vuestra disposición. Pasado el tiempo, se procede a retirar el ácido con una esponja mojada.

Una vez retirada la preparación, se procede a “estirar goma”. Este proceso consiste en aplicar una fina capa de goma, sin ningún tipo de producto, sobre la plancha. Para ello aplicamos una pequeña cantidad de goma a mano y la repartimos uniformemente por toda la superficie. El exceso de goma se retira con una bayeta ligeramente húmeda. La plancha tiene que quedar sin brillos. El motivo de este paso en dejar en la plancha una finísima capa de goma que solo cubra las zonas en blanco del dibujo. Es mejor dejar secar la plancha antes de continuar.

Se limpia el dibujo con aguarrás abundante para quitar todos los materiales que hemos empleado para dibujar (lápices, tinta, barras, ...) dejando solamente la grasa que han depositado dichos materiales en el dibujo. En este momento, el dibujo parece desaparecer de la plancha. A esto se le llama “levantar el dibujo”. Posteriormente se limpia la plancha de todos los restos del aguarrás.

En caso de que el dibujo lo precise, pasar un algodón con betún de Judea o con la misma tinta que se va a emplear disuelta en aguarrás sobre el dibujo para reforzarlo. Limpiar el exceso con algodón limpio y secar.

Lavar con esponja y agua, y secar. La parte posterior de la plancha ha de quedar lo más seca posible para evitar manchas.

Entintar la plancha manteniéndola siempre húmeda. Alternar pasadas de rodillo con tinta y esponja húmeda. Tener en cuenta que la plancha se satura de tinta antes que la piedra.

A la hora de imprimir, la parte posterior de la plancha ha de quedar lo más seca posible para evitar manchas. El papel, como ya sabréis, ha de tener cierto grado de humedad, al igual que en el grabado calcográfico. Particularmente, lo que nosotros hacemos es sumergir la mitad de los papeles en agua y apilarlos alternando un papel mojado y otro seco, envolverlos en un plástico y tenerlo así un par de días. Pasado ese tiempo, el papel ha adquirido un punto fantástico.

Para guardar la plancha hasta una nueva sesión, se procederá a aplicar tinta de levantar (suelo utilizar la tinta negra “a monter” de Charbonnel) y estirar goma. Cuando se vuelve a utilizar la plancha es aconsejable levantar el dibujo, sobre todo si la plancha lleva tiempo almacenada o si se va a emplear un color distinto.

Para guardar la plancha de forma definitiva, existe una tinta de conservación, que se aplica de la misma forma que la tinta de levantar: estirar goma, levantar el dibujo, entintar con la tinta de conservación y estirar una capa finísima de goma arábiga. Después se envuelve la plancha en un papel limpio y resistente.