El papel

Parece evidente que el grabado surgió de la necesidad de realizar copias de textos y, sobre todo, de imágenes de la forma más rápida posible; y todo parece indicar que la aparición del grabado tiene lugar cuando el papel ha adquirido una cierta calidad.

Quizás los antecedentes más notorios del papel sean el papiro y el pergamino. El papiro, desarrollado en Egipto y utilizado durante miles de años, se obtiene a partir de la planta del mismo nombre (Cyperus Papirus L.), que crece en las orillas del Nilo, y sobre todo en el delta.

El pergamino, cuyo nombre viene de la ciudad de Pergamo, ciudad de la Misia; se fabrica a partir de pieles humedecidas, que tras ser tratadas con cal, eliminado el pelo y posteriormente tensadas y puestas a secar, proporcionan unas hojas que, en condiciones adecuadas, pueden conservarse durante siglos.

Cuenta la tradición que el papel fue inventado por Ts´ai Lun o T'sai Lun (o Cai Lun) en el 105 d. de C. en China. Según algunos relatos, T´Sai Lun era un eunuco, y según otros, un consejero o incluso un ministro en la corte china del Emperador Ho Ti.

T´Sai Lun experimentaba con fibras vegetales o restos de tejidos de algodón, buscando una materia más barata que la seda.

Según otros relatos, no fue T'sai Lun, sino un General de los Ejércitos del Emperador Ch'in Shih-Huang-Ti, llamado Mong-Tien el que supuestamente inventó el papel alrededor del año 206 antes de nuestra era. En cualquier caso lo que parece ser que no es discutible es la paternidad china del invento del papel.

En el siglo VIII d. de C. el papel llegó, tras un lento proceso de expansión a través de los países limítrofes de china, a los países árabes. Fue desde Samarcanda, donde fueron conducidos una serie de fabricantes de papel de origen chino capturados por los árabes, desde donde se extendió el uso del papel por dichos países, llegando a crearse las primeras fábricas en Bagdad a finales del siglo VIII.

Se cuenta que el Califa de Bagdad, Haroun Alrashi ordenó, allá por el año 795 de nuestra era, que los documentos oficiales fueran consignados sobre papel.

La primera fábrica europea de papel se estableció en España, en Játiva para ser exactos, alrededor de 1150, con tecnología procedente de Marruecos; y de aquí se extendió por toda Europa y, por supuesto, América. Es muy probable que el papel se introdujera tambien en Europa a través del Cercano Oriente.

Los árabes utilizaron restos de trapos para la fabricación del papel. Hoy en día se obtienen papeles con un porcentaje muy alto de celulosa a partir de materiales como el algodón, el lino o el cáñamo; pero siguen siendo los papeles fabricados a partir de trapos los que más se aproximan al ideal.